Seré breve. La virtud se adquiere a través del ejercicio y el hábito. Para ser justos hay que prácticar la justicia. Es decir, no esperemos que seremos capaces de tomar la decisión adecuada cuando se nos presenten las grandes cuestiones morales de nuestra vida si no empezamos en lo pequeño a tomar la acción más justa en cada momento.
La justicia es la única virtud que se preocupa de la conducta dirigida a los demás, por eso es la virtud social por excelencia. Para prácticar la justicia tan sólo debemos considerar a las personas con quienes interactuamos como actores del mismo juego de la vida en el que estamos involucrados, no como cosas que interpretar ni mucho menos medios para utilizar. Desde ese momento que nos ponemos en igualdad, debemos hacer como el amigo Kant y preguntarnos "esta manera en que estoy tratando a este sujeto, ¿me sentiria a gusto si constituyera una norma de conducta universal?". Si la respuesta es no, no te gustaria que todos actuaran de esa manera ni mucho menos en relación a tu persona, por supuesto colocada en las circumstancias propias de la acción que estamos analizando, entonces la acción, el comportamiento que exhibimos no cumple con los criterios de justicia.
Es una postura extrema la cual encuentra diferentes matices en su aplicación. Hay conductas que repulsan como el asesinato o que son demasiado valiosas como para prácticarlas con todos, como los abrazos, sin embargo, las reglas de la justicia tal como han sido expresadas en estos párrafos aplican perfectamente cuando dos sujetos autonomos interactuan en una situación neutra (relaciones comerciales casuales de comercio, servicios ocasionales como la atención telefonica, etc.)
Es dudoso que una persona considere que es justo robarle a los padres, pero no existe tanta vehemencia en afirmar que es impropio sobrepesar un poco las escalas al momento de pesar un producto o que es injusto parquearse en el espacio de fácil acceso reservado para personas con problemas de movilidad. Para ayudarnos a verificar la justicia o injusticia de tal acción existe la pregunta: ¿Nos gustaria que todas las personas de la tierra observaran frecuentemente esta conducta? En la respuesta encontraremos la justicia de nuestros actos.
Cansados de pensar diferente, de sentirnos alienados, de valorar ideas que no encuentran arraigo en la cultura de hoy, hemos creado este espacio para difundir ideas, discutir temas y revelar datos que pensamos todo ser humano encontrará utiles, aclaradores e importantes
jueves, 28 de abril de 2011
martes, 29 de marzo de 2011
Contracanto a Walt Whitman de Pedro Mir
14
Porque
¿qué ha sido la ventura de los pueblos
sino un cambio continuo, un movimiento
eterno,
un fuego infinito que se enciende y que se
apaga?
¿Qué ha sido
sino un chorro incontenido,
espejo ayer de oteros y palmares,
hoy nube blanca?
¿Y que
sino una brega infatigable
en que hoy manda un puñado de golosos
y mañana los puños deliciosos,
fragantes y frenéticos del pueblo
innumerable?
Por eso tu, innumero, Walt Whitman,
que en mitad de la noche dijiste
yo
y el herrero sonoro se descubrió en la llama
y el forjador y el fogonero
y el cuidador del faro, celeste de miradas
y el fundidor y el leñero
y la niña celeste colando la alborada
y el pionero y el bombero
y el cochero y el aventurero y el arriero...
Tu,
que en medio de la noche dijiste
Yo, Walt Whitman, un cosmos,
un hijo de Manhattan
y un pueblo entero se descubrió en tu lengua
y se lanzo de lleno a construir su casa
hoy,
que ha perdido su casa,
hoy,
que tiene un puñado de golosos sonrientes y
engreídos,
hoy
que ha cambiado el fuego infinito que se
enciende y que se apaga
hoy...
hoy no te reconoce
desgarrado Walt Whitman,
porque tu signo esta guardado en las cajas de los
Bancos,
porque tu voz esta en las islas guardadas por
arrecifes
de bayonetas y puñales,
porque tu voz inunda los decretos y los centro de
Beneficencia
y los juegos de lotería,
porque hoy
cuando un magnate sonrosado,
en medio de la noche cósmica,
desenfrenadamente dice
yo
detrás de su garganta se escucha el ruido de la
muchedumbre
ensangrentada explota refugiada
que torvamente dice
tu
y escupe sangre entre los engranajes,
en las fronteras y las guardarrayas...
¡Oh, Walt Whitman de barba interminable!
¿qué ha sido la ventura de los pueblos
sino un cambio continuo, un movimiento
eterno,
un fuego infinito que se enciende y que se
apaga?
¿Qué ha sido
sino un chorro incontenido,
espejo ayer de oteros y palmares,
hoy nube blanca?
¿Y que
sino una brega infatigable
en que hoy manda un puñado de golosos
y mañana los puños deliciosos,
fragantes y frenéticos del pueblo
innumerable?
Por eso tu, innumero, Walt Whitman,
que en mitad de la noche dijiste
yo
y el herrero sonoro se descubrió en la llama
y el forjador y el fogonero
y el cuidador del faro, celeste de miradas
y el fundidor y el leñero
y la niña celeste colando la alborada
y el pionero y el bombero
y el cochero y el aventurero y el arriero...
Tu,
que en medio de la noche dijiste
Yo, Walt Whitman, un cosmos,
un hijo de Manhattan
y un pueblo entero se descubrió en tu lengua
y se lanzo de lleno a construir su casa
hoy,
que ha perdido su casa,
hoy,
que tiene un puñado de golosos sonrientes y
engreídos,
hoy
que ha cambiado el fuego infinito que se
enciende y que se apaga
hoy...
hoy no te reconoce
desgarrado Walt Whitman,
porque tu signo esta guardado en las cajas de los
Bancos,
porque tu voz esta en las islas guardadas por
arrecifes
de bayonetas y puñales,
porque tu voz inunda los decretos y los centro de
Beneficencia
y los juegos de lotería,
porque hoy
cuando un magnate sonrosado,
en medio de la noche cósmica,
desenfrenadamente dice
yo
detrás de su garganta se escucha el ruido de la
muchedumbre
ensangrentada explota refugiada
que torvamente dice
tu
y escupe sangre entre los engranajes,
en las fronteras y las guardarrayas...
¡Oh, Walt Whitman de barba interminable!
domingo, 20 de marzo de 2011
miércoles, 16 de marzo de 2011
domingo, 13 de marzo de 2011
Después de leer a Aristóteles entendí
Mejor dicho, después de que Enrique Serrano Gomez me explicó a Aristoteles:
Que los seres humanos son potencialmente políticos. Mientras los hombres son espontáneamente sociales, sólo se convierten en seres políticos cuando tienen la capacidad de reunirse para definir conscientemente aquellas leyes que definen sus fines e identidad común.
Que el hombre es político cuando desarrolla su sentido moral.
Que la autoridad de la ley emana de su demanda de justicia.
Que la ley justa emana de manera espontánea entre aquellos que son iguales.
Que la equidad es una corrección, un perfeccionamiento de la justicia legal porque la ley es universal y hay casos en que no se pueden tratar las cosas rectamente de manera universal.
Que la justicia es la única de las virtudes que parece referirse al bien ajeno. Hace lo que le conviene al otro, sea gobernante o compañero. La justicia es la virtud social por excelencia.
Que Aristóteles distingue dos justicias particulares, la distributiva que maneja la distribución de bienes sociales (incluidos cargos públicos y honores) y la conmutativa o correctiva que busca la igualdad entre individuos, implica actos voluntarios o involuntarios y requiere a menudo del juez para resolver respecto a la reparación de u daño.
Que en todas partes, la sublevación tiene por causa la desigualdad.
Que el conflicto político no es una pugna entre el bien y el mal, sino entre diversas concepciones de bien.
Que el fin supremo de la polis es la vida buena. Los individuos políticamente virtuosos tienen la predisposición de subordinar (aunque no suprimir) su interés particular al interés colectivo.
Que la autonomía del ciudadano y la obligación de obedecer a las leyes se tornan incompatibles si el ciudadano no puede participar en el proceso de corrección de la legalidad, propio de la equidad.
Que al no poder establecerse en abstracto un criterio de distribución, lo propio es la creación de las condiciones políticas para que todos los ciudadanos participen en la definición de dicho criterio y en su corrección permanente. La igualdad jurídica y la participación ciudadana es el primer criterio para acceder a una justicia distributiva.
Que la constitución de un Estado de derecho representa una meta indispensable para acceder a una mejor distribución de los bienes sociales. Pretender solucionar el problema de la justicia distributiva sin acceder a un contexto de justicia universal ha sido la estrategia retórica de demagogos soberbios y mesiánicos que buscan instrumentalizar la fuerza social de la pobreza para su beneficio personal.
“Afirmar que se puede llegar a una justicia distributiva sin una justicia universal (legal-Estado de derecho), implica que alguna instancia social (Estado, partido, vanguardia o líder), puede determinar los criterios de distribución justa más allá del consenso social y de la participación de ciudadanos autónomos.” Por eso la autentica democracia es Tan difícil.
Que los seres humanos son potencialmente políticos. Mientras los hombres son espontáneamente sociales, sólo se convierten en seres políticos cuando tienen la capacidad de reunirse para definir conscientemente aquellas leyes que definen sus fines e identidad común.
Que el hombre es político cuando desarrolla su sentido moral.
Que la autoridad de la ley emana de su demanda de justicia.
Que la ley justa emana de manera espontánea entre aquellos que son iguales.
Que la equidad es una corrección, un perfeccionamiento de la justicia legal porque la ley es universal y hay casos en que no se pueden tratar las cosas rectamente de manera universal.
Que la justicia es la única de las virtudes que parece referirse al bien ajeno. Hace lo que le conviene al otro, sea gobernante o compañero. La justicia es la virtud social por excelencia.
Que Aristóteles distingue dos justicias particulares, la distributiva que maneja la distribución de bienes sociales (incluidos cargos públicos y honores) y la conmutativa o correctiva que busca la igualdad entre individuos, implica actos voluntarios o involuntarios y requiere a menudo del juez para resolver respecto a la reparación de u daño.
Que en todas partes, la sublevación tiene por causa la desigualdad.
Que el conflicto político no es una pugna entre el bien y el mal, sino entre diversas concepciones de bien.
Que el fin supremo de la polis es la vida buena. Los individuos políticamente virtuosos tienen la predisposición de subordinar (aunque no suprimir) su interés particular al interés colectivo.
Que la autonomía del ciudadano y la obligación de obedecer a las leyes se tornan incompatibles si el ciudadano no puede participar en el proceso de corrección de la legalidad, propio de la equidad.
Que al no poder establecerse en abstracto un criterio de distribución, lo propio es la creación de las condiciones políticas para que todos los ciudadanos participen en la definición de dicho criterio y en su corrección permanente. La igualdad jurídica y la participación ciudadana es el primer criterio para acceder a una justicia distributiva.
Que la constitución de un Estado de derecho representa una meta indispensable para acceder a una mejor distribución de los bienes sociales. Pretender solucionar el problema de la justicia distributiva sin acceder a un contexto de justicia universal ha sido la estrategia retórica de demagogos soberbios y mesiánicos que buscan instrumentalizar la fuerza social de la pobreza para su beneficio personal.
“Afirmar que se puede llegar a una justicia distributiva sin una justicia universal (legal-Estado de derecho), implica que alguna instancia social (Estado, partido, vanguardia o líder), puede determinar los criterios de distribución justa más allá del consenso social y de la participación de ciudadanos autónomos.” Por eso la autentica democracia es Tan difícil.
martes, 1 de marzo de 2011
lunes, 3 de enero de 2011
INVICTUS
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
William Ernest Henley (1849–1903).
Lo escribió mientras en la cama de un hospital sufria su pie recientemente amputado. Debeido a su espíritu arrojado y dominio de si mismo, vivió una vida activa hasta la edad de 53 años.
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